Científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) están desarrollando sensores y técnicas de “lenguas” electrónicas que permitan optimizar el proceso de curado del jamón y ayuden a detectar posibles alteraciones microbianas.
Según un comunicado del CSIC, el proyecto de investigación pretende que los productores de este alimento dispongan, de forma rápida y precisa, de la información necesaria para mejorar la seguridad y calidad en la elaboración de los jamones curados.
La producción española de jamón curado supera los 40 millones de piezas, y pese a ello aún existen diversos retos para mejorar el proceso del curado, entre ellos, la clasificación de la materia prima que llega al matadero y el control del salado y tiempo de curado de las piezas, según las fuentes.
Los investigadores valencianos están desarrollando pequeños sensores, también llamados ‘conductímetros’, de punción, del tamaño de una aguja hipodérmica (0,4 milímetros), con objeto de saber al instante la concentración de sal de jamón, su humedad, así como otros parámetros relacionados con su deterioro microbiano.



Increible como avanza la “ciencia del jamón”. Al final llegarán a usar cyborgs “probadores” de jamón.
Eso si que molaría jejjejeje