La Junta de Andalucía y el Ministerio de Agricultura se han puesto deacuerdo para modificar la Norma de Calidad del Ibérico, una reivindicación del sector que ha visto como las producciones se reducían en los últimos años a causa de la confusión que ha provocado entre los consumidores la anterior normativa de 2007. La propuesta andaluza, que se ha consensuado con los representantes del sector, pide simplificar la actual Norma de Calidad del Ibérico y reducir a dos las denominaciones por raza y alimentación de los cerdos, una propuesta que busca sobre todo proteger a los productores que utilizan la dehesa para criar sus cerdos.

Andalucía quiere hacer valer su peso nacional, donde concentra el 20% del censo español de ibérico, y ha negociado con el Ministerio una propuesta que beneficia claramente a la ganadería extensiva de la comunidad frente a los intereses de otras comunidades, que han incrementado su producción criando sus cerdos con piensos.
Así, en la propuesta remitida por el consejero de Agricultura, se plantea que se distinga entre ibérico cuando el producto se obtenga de cerdos cuyos progenitores sean ibéricos puros, y cruzado de ibérico cuando se obtenga de animales con cualquier tipo de cruce, pero manteniendo al menos el 50% de sangre ibérica.

La producción ha caído un 40% por la confusión al consumidor.
En cuanto a la alimentación del cerdo, la propuesta andaluza también pasa por reducir a dos las denominaciones. La primera de ellas, bellota, aplicable a aquellos productos obtenidos a partir de cerdos que se destinan al sacrificio inmediatamente después del aprovechamiento de la dehesa mediante el consumo de bellotas, y la segunda denominación, cebo, para aquellos productos obtenidos a partir de animales cuya alimentación está basada en piensos en régimen extensivo. Otro de los aspectos recogidos en la propuesta de Andalucía se refiere al etiquetado y publicidad de los productos ibéricos. Para ello se propone que éste sea ilustrativo y, por tanto, especifique todas las clasificaciones por orden, atendiendo a la calidad y que en cada producto se marque la que le compete al mismo.

Los productores llevaban años reclamando la urgente modificación de la normativa actual. En concreto, la Federación Andaluza de Empresas Cooperativas Agrarias (Faeca) lo lleva haciendo desde la publicación de la norma de 2001. Ya entonces, alertó de la necesidad de controlar el etiquetado para diferenciar los productos procedentes de sistemas ganaderos intensivos y extensivos, así como de cerdos ibéricos y cruzados. “La posterior norma de 2007 complicó aún más la situación, y la ausencia de una vigilancia efectiva han provocado en Andalucía un retroceso cercano al 40% en la producción del ibérico de dehesa, en el último año”, se indica desde Faeca.

Andalucía concentra el 20% del censo español de ibérico.
Faeca aplaude, por tanto, una nueva norma que proteja exclusivamente al cerdo ibérico de producción extensiva y que obligue a diferenciar, a través del etiquetado, si los productos comercializados (jamón, paleta o caña de lomo) proceden de cerdos ibéricos o cruzados, alimentados a base de bellota o pienso, de modo que el consumidor cuente con todas las garantías a la hora de realizar su compra. “Lo que pretenden evitar las cooperativas es que se siga comercializando bajo la imagen de la dehesa, productos procedentes de animales de cebo (pienso) criados mediante sistemas intensivos, cuyos costes de alimentación y manejo presentan una gran diferencia”, se subraya desde Faeca.

Andalucía cuenta en la actualidad con 461.479 cabezas de cerdo ibérico, lo que supone el 20% del censo español, y un total de 4.900 explotaciones de porcino extensivo, la mayoría en las sierras de Córdoba, Huelva y Sevilla.

Sin embargo, la patronal de industriales del ibérico, Iberaice, mostró su decepción por las medidas de reforma de la Norma de Calidad de la carne, el jamón, la paleta y la caña de lomo de cerdo ibérico. Los industriales aseguran que, de ponerse en marcha los cambios anunciados, “esto conllevará por un lado la desaparición del cerdo ibérico de cebo, que supone más del 80% del sector, y con él toda una actividad productiva e industrial de alto valor socioeconómico y singular importancia en amplias zonas de varias comunidades, así como la desaparición de la diferenciación para el ibérico puro, línea de identidad también de una parte del sector”.

Fuente: Elpais.com

Nueva normativa del jamón ibérico